El tipo de cambio nominal ha mostrado una apreciación significativa, acumulando una variación de -6.34% en lo que va de 2026, ubicándose en torno a 59.69 RD$/USD.
Para la semana 18, el precio del petróleo WTI registró un repunte significativo en un entorno de alta volatilidad, alcanzando niveles cercanos a USD95.3 por barril. Este aumento no responde principalmente a factores de demanda, sino a presiones sobre la oferta, asociadas a riesgos en los flujos comerciales y a una menor disponibilidad física vinculada al estrecho de Ormuz.
Si bien el WTI constituye una referencia relevante, no refleja por completo la dinámica actual del mercado. Los segmentos de combustibles refinados y la logística internacional muestran tensiones incluso mayores, por lo que los precios de la gasolina en el mercado local podrían mantenerse elevados, aun cuando el WTI no replique exactamente la misma trayectoria alcista.
En el ámbito doméstico, el precio de la gasolina pasó de RD$305 por galón a RD$314 para la semana del 25 de abril al 1 de mayo. Sin embargo, este incremento fue amortiguado mediante un subsidio fiscal de RD$1,144 millones.
El tipo de cambio nominal ha mostrado una apreciación significativa, acumulando una variación de -6.34% en lo que va de 2026, ubicándose en torno a 59.69 RD$/USD. Esta estabilidad cambiaria se atribuye al desempeño excelente de las actividades generadoras de divisas. Las remesas, en el período que va desde enero hasta marzo, se ubican en torno a los 3,019 millones de dólares, el turismo aéreo no residente de 2.60 millones de pasajeros, la IED fue de 5,032 millones de dólares en 2025 y un déficit de cuenta de apenas 1.2% del PIB en 2025. En definitiva, no es una explicación meramente administrativa, sino que se explica por una abundancia relativa de divisas. Esto sumado al crecimiento y actividad económica desacelerada registrada en el ciclo reciente, contribuye al ratio peso por dólar.
Por su parte, los activos externos netos de la banca siguen su recuperación, pasando de niveles fuertemente negativos a inicios de año a un saldo positivo cercano a US$475 millones. En la dinámica de divisas previamente explicada, es consistente que la banca acumule más activos externos, reduzca su dependencia de pasivos externos de corto plazo, o haga ambas a la vez.